TRANCE

Gestada durante el aislamiento de la pandemia, Trance es el registro pictórico de una transmutación espiritual. En un escenario de neblina espesa y fría piedra, las figuras meditativas conectadas con auriculares esperan un nuevo mundo, emanando esferas que parecen flotar entre lo orgánico y lo inerte. La obra es un tributo a la capacidad del arte para romper el encierro, inspirada por la estética de la animación surrealista de los años 70 y la necesidad vital de conectar con una naturaleza que, en ese momento, resultaba inalcanzable.
Acrílico sobre lienzo
80 x 100 cm
2020

«Si desea incorporar esta pieza a su colección privada, puede iniciar el proceso de compra completando el formulario a continuación.»

Vista previa en pared

+ Leer más sobre esta obra
La obra Trance surge de una paradoja: la inmovilidad física del confinamiento frente a la expansión ilimitada de la mente. Pintada en la soledad absoluta de la pandemia, la pieza documenta el refugio de la artista en el ejercicio meditativo, transformando la ansiedad del aislamiento en una exploración de gran profundidad simbólica. Atmósfera y Simbolismo de la Espera El ambiente del cuadro está dominado por una frialdad palpable. Los seres descansan sobre piedra dura, rodeados por una neblina que anula el horizonte, una metáfora visual de la incertidumbre global que marcó el año 2020. Sin embargo, en esta quietud hay una tecnología del espíritu: los auriculares actúan como el vínculo con el exterior, el cordón umbilical que permite a las figuras recibir la frecuencia necesaria para iniciar el «trance». Reminiscencias de la Esfera: De Laloux a la Abstracción Biológica Inspirada formalmente por la imaginería de René Laloux en El Planeta Salvaje, la artista introduce esferas misteriosas que emanan de los meditadores. Estas formas, que evocan tanto bolas de nieve como núcleos de energía pura, representan la transmutación de la consciencia. Para una artista que se define desde la fe en sí misma y el racionalismo, estas esferas no son místicas en un sentido religioso, sino representaciones de la potencia biológica y mental que se activa cuando el mundo exterior se apaga. Conclusión Curatorial Trance es una de sus piezas más introspectivas.  Logra capturar la sensación térmica de la soledad y la dureza del encierro, pero la contrapone con la luz de las esferas que cada individuo genera. Es un recordatorio de que, incluso en el aislamiento más estricto y el clima más hostil, la mente humana tiene la capacidad de generar mundos, de meditar sobre la piedra y de esperar, con serenidad, el nacimiento de un mundo nuevo.
Scroll al inicio