Pintada en la Cascada Escondida de El Bolsón, esta obra es un registro biográfico de un anhelo. En aquel momento, mientras estudiaba yoga, el deseo de viajar a la India impregnaba la vida de la artista. Utilizó el paisaje patagónico como escenario para un acto propiciatorio: pintó esta familia de elefantes para atraer esa energía de unión, lealtad y aventura. Es, literalmente, un talismán pintado para manifestar un destino.
Acrílico sobre lienzo
30 x 40 cm
2015
UDS 500
«Si desea incorporar esta pieza a su colección privada, puede iniciar el proceso de compra completando el formulario a continuación, o enviandome un mensaje directo a mi Wathsapp al pie de pagina
Vista previa en pared