En «Heridas del bosque», Viviana Torres Curth transforma una vivencia de pérdida ambiental en un manifiesto visual. Inspirada en la densidad decorativa y la verticalidad de los paisajes de Gustav Klimt, la artista retrata el dolor de la naturaleza frente al avance inmobiliario en la Patagonia prístina. Una obra donde la savia se confunde con la sangre, denunciando el sacrificio de árboles centenarios en nombre del progreso.
Acrílico sobre lienzo
100 x 100 cm
1999
«Esta obra original pertenece a una colección privada.
Sin embargo, es posible encargar una edición limitada en impresión Fine Art (Giclée) de esta pieza. [Consultar por ediciones disponibles a través del icono de WhatsApp al pie de página]»
«Heridas del bosque» es una obra de una potencia política y espiritual ineludible. Nacida de la indignación y el duelo personal ante la privatización y deforestación de un rincón virgen de la Patagonia, esta pieza de formato cuadrado (100 x 100 cm) funciona como un réquiem pictórico. La artista, que frecuentaba este bosque en campamentos familiares, captura aquí el momento exacto en que la armonía natural es fracturada por intereses ajenos a la vida del ecosistema. • En esta composición, Torres Curth rinde un homenaje explícito a Gustav Klimt, uno de sus grandes referentes. La influencia del maestro austríaco se percibe en la estructura rítmica de los troncos y en la saturación del espacio pictórico, donde la naturaleza se presenta como un tapiz abigarrado. Sin embargo, Viviana subvierte la belleza puramente decorativa de Klimt para introducir una narrativa de realismo trágico: sus árboles no solo se yerguen hacia el cielo, sino que sangran. El uso del color rojo, en contraste con los tonos profundos del bosque, simboliza la vitalidad interrumpida y la herida abierta en la tierra. • La técnica del acrílico permite a la artista trabajar con una precisión preciosista, detallando texturas de cortezas y musgos que parecen exhalar su último aliento. Esta obra no solo es una pieza de colección; es un documento de resistencia. Al evocar a los grandes maestros, la artista sitúa el conflicto ambiental de la Patagonia en una conversación universal sobre el arte y la preservación del mundo natural. • Adquirida por el fotógrafo personal de la artista —quien ha documentado su evolución a lo largo de décadas—, «Heridas del bosque» permanece como un recordatorio de que el paisaje no es solo escenario, sino un cuerpo vivo capaz de sentir y sufrir. Es una pieza fundamental para cualquier curaduría que explore el vínculo entre el arte contemporáneo y la conciencia ecológica, reafirmando a Viviana Torres Curth como una observadora comprometida con el alma del territorio.